Archive for January, 2006
01 31st, 2006
Son como 740 fotos, algunas muy familiares otras muy turisticas, unas pocas realmente buenas.
Si estan al pedo y quieren ver a Buenos Aires a traves de mis ojos vayan a :
http://pics.gastonl.com/?folder=content/Viajes_trips/argentina_2005_2006/
01 30th, 2006
Finalmente me he puesto las pilas y he actualizado los pendientes del Blog.
Algunos Argenautas han enviado sus fichas las cuales nos permitiran conocerlos mejor (Ver Fichas)
Tambien hemos adicionados unos cuantos Blogs al Blogroll
Adicionalmente me gustaria recordarles que ustedes tambien pueden sumar su blog, compartir fotos, enviarnos sus fichas o ser DJs de radio Argenautas
Con respecto a la gente nueva y los posts, les recuerdo que hay algunas reglas que deberan seguir para postear , como por ejemplo que las imagenes no pueden ser mas de 450 pixeles de ancho o todo el blog se desarma, o que cuando el texto es muy largo pueden usar el boton MORE , etc.
Mas consejos pueden ser encontrados aca
01 30th, 2006
El 57% de los españoles no se ducha a diario y uno de cada cinco sólo lo hace una vez por semana
….Pero, según este especialista, lo que más importa a las personas es el mal olor que se desprende de la transpiración, debido principalmente a las bacterias del cuerpo y a las externas, la composición especial de las grasas corporales y algunos alimentos como la cebolla, el ajo, el pescado azul, el brócoli y la coliflor….
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La nota completa, aqui: link a la nota
01 30th, 2006
Photo-post simultaneo con Alérgico al reloj

01 27th, 2006
En la soledad de la pieza, ese 24 de diciembre, casi en nochebuena, me había prometido a mi mismo que a pesar del frío y del estrecho contacto con el invierno europeo evitaría la nostalgia. La ventana de rejas estrechas me mostraba una Barcelona distinta a cada rato. Con el primer sol mañanero, que aparecía de a gotas, Cambrils tomaba una escueta tonalidad dorada, solamente interrumpida por repentinos aleteos de las nubes mas bajas. A rigor de ser sinceros, el aire puro de aquel último resabio de amanecer conspiraba contra todo intento de hacer otra cosa que aspirarlo lentamente, como quien digiere un añejo licor que fortalece el espíritu y adormece las ideas. Mas tarde el ambiente no iría a diferir sustancialmente del de cualquier ciudad europea típica, donde el smog de toda España se me vendría encima; desde el humo antojadizo de Tarragona hasta el perfume de mariscos rancios de San Fernando de Cádiz. Sabía que era una exageración esa descabellada idea de la mezcla de olores, pero me sirvió para que ensaye una nerviosa sonrisa, y eso vale. Bajé las escaleras con cierta dificultad y al ingresar al bodegón antiguo me crucé con un chiquillo escuálido de apariencia y acento moros que salió a abrirme la puerta. Sus rodillas descarnadas y desnudas se tocaban peligrosamente entre sí cuando subía o bajaba las escaleras de mármol. Con vocecita tintineante, por momentos estridente, me contó en tan solo dos minutos y casi sin respirar , vida pasión y muerte de todos y cada uno de los integrantes de su familia, además de revelarme ciertos detalles triviales que no escuché pero simulé oírlos tan solo por no desairarlo. El niño era una cruda postal el hambre y la desesperación por lograr un poco, al menos, de tanto cariño que mezquinamente anda desperdigado por el sol traicionero de Montjuich o las ramblas rebosantes de viajeros sordos, ciegos y mudos a sus requerimientos básicos. Todos lo conocen, lo excluyen por su raza, lo segregan por su estampa, lo cruzan en las esquinas de las grandes ciudades y lo ven en los semáforos de los suburbios. Lo hallan revoloteando la puerta de algún cine o rebuscando como trofeo de guerra un mendrugo de pan en los contenedores de basura que coronan los restaurantes top. Lo conocen mucho más los pequeños líderes políticos, obviamente encargados de representar algún plan social con cierto tufo a trampa, lo conocen a él, a sus amigos, a sus hermanos, y a los amigos de sus hermanos . A nadie escapa que cuando crezca y llegue a los dieciséis años será mas conocido también en tribunales, toscas comisarías, centros penitenciarios y en el mundo infesto y nauseabundo del tráfico de drogas y los ajustes de cuentas.
Y así fue que establecí un raro paralelo con mi patria, con mi gente, con las villas y con ese fantasma insobornable de la discriminación bastarda. Y lloré de a puchos, como solo lloran quienes tienen desgarrado el pecho oel alma hecha jirones. Y hube de hacerme a la idea, a pesar de los miles y miles de kilómetros de agua salada que separan ese mundo del mío, de que por momentos regresaba al tercer mundo, al de las miserias que a diario convocan la lagrima furtiva de esos niños silvestres que en la mesa de un bar saturado de angustias ruedan convocando a la moneda salvadora que quizás les permitan hacer menos jodido este presente navideño de moco y sobras de comida. Pero estaba en Europa, donde supuestamente las cosas se ven con otros ojos. Y gemí un poco más, y me abalancé sobre esa hamburguesa a medio comer, sosteniendo que nada y mucho tienen en común ambas fiestas. Y me vino a la memoria el recuerdo de Carlín, quien sonriéndole a la malaria abría puertas de taxi frente al bar del Pepa, cruzando la estación de ómnibus, o veía en ese chico moro al Galleta Rodríguez, que hacía tintinear con agrande el puñado de monedas ganados a la lástima en el bar de Buenos Aires y Nueve de Julio , o al palito Gómez, atiborrando la bolsa de nailon celeste con las sobras del McDonald, mientras exhibía con mal disimulado orgullo la auriazul desteñida y con flecos firmada por Palma. Pasó por mi retina también ese jadeante carasucia de “La Rana”, quien cada veinticuatro de diciembre, envuelto entre los tules de la inocencia, trabaja con entusiasmo navideño en el duro arte de despejar de yuyos el caminito de tierra despareja por donde pasean su resignación ancestral los desteñidos carritos de la miseria. Y el hambre, y la mueca, y aquellas lágrimas furtivas humedeciendo el triste par de alpargatas vacías en la mañana siguiente que serán, seguramente, las gotas que rebalsan el vaso de la paciencia.
Atesoraba para mí el amargo zumo de la nostalgia, y recurría en el hecho de comparar y darme cuenta que la cosa pinta fulera en todos lados para un pibe de la calle. Pero quise creer que, aunque sigamos empeñados en cambiar el mundo a cañonazos, al final del camino siempre hay un pequeño lugarcito en cada alma entumecida para que a partir de la rabia comencemos a pelearle al hambre, a la desnutrición, ayudemos a fomentar una educación y escolarización en serio y nos pongamos a levantar desde el pie una cultura del trabajo digna para padres y adolescentes. Quizás sea así como entre todos podamos mantener encendido el tímido tizón de la esperanza.
01 27th, 2006
“… Sabés una cosa? Hace ya un tiempo medio grosso que paso por delante tuyo y de repente me sale un gesto instintivo que es casi una convulsión, viste? Gira mi cabeza hacia la vereda de enfrente y evado la respuesta cuando alguno de mis chicos me pregunta sobre vos, sobre tus días de gloria y del por qué todavía te mantenés erguido, grandote, ampuloso, como ofreciendo tu porte antediluviano a quien restaure las heridas que todos te causamos. Los años, la gente, nosotros, los que cada jueves, sábado o domingo por la tarde nos arrimábamos a vos con cierto dejo de romanticismo para permitirte oficiar ese rol que tan bien interpretabas y que cuando las luces dejaban de ser brillantes te transformaba en una especie de médium entre la platea y el espíritu de Bogart, por ejemplo.Y así en tus fauces abiertas se ganaron guerras, se perdieron duelos entre las calles polvorientas de un oeste solamente conocido gracias a tu particular modo de mostrar las cosas. Quien puede negar que a tu manera ejerciste el tipo de docencia que el pueblo necesitaba. Vos, mi querido cine San Martín, que bien pudiste llamarte Palace, Rex ,Monumental, Plaza, Lumiere, Roxi ,o aquel tan mentado Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore; que importan los apodos. Fue entre tus butacas marrones donde aprendí de chico a asociar la selva inexpugnable del Tarzan de los monos con aquellos verdes cañaverales que subían altos y desparejos por los cielos del campito de la otra cuadra. Y sufrí también con el Santo de la Espada, viendo como su costado humano superaba al bronce refulgente que nos legó la escuela, y con la barra de atorrante piberío de un barrio orillero conocimos las delicias de una matinee dominguera con olorcito a trampa, cuando llegaba la mano implacable del censor de turno asestando un vil tijeretazo en el momento justo. Y así giraron como en calesita la gorda exagerada de Fellini, la jeta de Travolta, el revolver de Ringo y hasta el padre de Michel Douglas meneaba su figura longilínea en el blanco trapo de tu pantalla enorme donde también supo bañar sus curvas la Coca Sarli, mientras un chacal medio chiflado casi lo mata a DeGaulle ante los exorbitados ojos de Sandrini. Y volaban como moscas aquellos bollitos de papel ruidoso que envolvían por un rato la dura pila de caramelos media hora que dormía en el bolsillo del saco, y alguna cachetada atronaba el ambiente mientras un repentino encendido de luces nos dejaba en orsay con la mano derecha a mitad de camino entre butaca y novia. Se pueden escribir volúmenes sobre vos, cine del pueblo. Puedo quedarme corto a la hora de volcar lagrimones y lamentos sobre el blanco papel que convoca al recuerdo. Pero no .Quiero que sigan desfilando en mi retina las ultimas imágenes que tu pantalla inmaculada dejó grabadas en mis adentros: ese dedo largo de un extraterrestre que bajó a la tierra señalando su casa. ET se llamaba, y los raros vericuetos del destino hicieron que te pierdas de conocer a fondo toda la obra de Spielberg, que no goces con los golpes de suerte de Forrest Gump y seguramente tampoco habrá de hundirse el místico Titanic bajo tus verdes aguas de fantasía trunca. Mis lamentos no son los vertidos por la boca de un cinéfilo a ultranza, ni ahí . Los emana alguien a quien la vida le fue robando de a poco parte de lo grato que el mal llamado progreso se va rapiñando en este mundo posmoderno y globalizado. Se va llevando todo ,es cierto, pero no es menos cierto que tampoco tiene la capacidad necesaria para robarnos la nostalgia, que no es poco.
Si estaré jodido que ya ni me acuerdo como empezó todo esto, viejo. Ah si, te contaba que esta tarde pase frente a vos, que a Dios gracias te venís salvando de la piqueta. Que pasé a la tardecita con mis hijos y que como buen bohemio y como buen soñador me decidí a entrar como informal visitante reincidente, sentarme en tus viejas butacas de madera dura y treparme por aquellos treinta y dos escalones de pinotea hasta alcanzar el rinconcito del palco donde Chupete, otro de los infaltables personajes que rodaron con vos, viejo cine de mi pueblo chico, apoyaba su linterna apuntando hacia abajo, a manera de hito fronterizo que delimitaba realidad con ficción. Desistí de hacerlo al comprobar que me estaba poniendo demasiado viejo, demasiado lacrimógeno, y porque supe que mis pibes, jamás irían a tragarse ese verso del resfrío con que intenté justificar el par de ojos enrojecidos y el nudo en la garganta.”
01 27th, 2006
Eramos siete u ocho de cada lado y nos importaba un
pito lo que pasaba detrás del arco, allá
nomás,cruzando la calle;calle que solamente se
limitaba a una larga franja marrón grisácea
salpicada de incipiente gramilla de un lado y del
otro, y en cuyo costado izquierdo,como quien mira al
centro del pueblo,se recortaba la figura de un
maizal chiquito , como de una hectárea mas o menos, siempre tirando hacia arriba ante la paciente mirada del
vasco Nieto y su caballo Margarito,al borde de la locura
este último porque entre pelotazo y pelotazo,todos
nos la ingeniábamos para molestarlo a la hora de
sorber la gloria de llegar a casa con un manojo de
choclos bajo el brazo, aunque tambien lo sufrió el
dueño,quien desde su eterna sequedad acunaba para si
desentendidos guiños cómplices.
Alguna que otra mata de pasto rebelde adornaba el
campito,que no era mas que un trozo de baldío que
matizaba la indigencia en las orillas, con su piso
desparejo de tierra ya pelada y un solitario manchón
de trébol como ultimo bastión del pasto verde en el
paisaje. El limite de la cancha practicamente no
existía y el horario de juego variaba en la hora del
comienzo pero acababa en un berreo interminable
cuando se encendían los fuegos amarillos de algún
asadito cercano y empezaban a brillar las pocas
luces desinfladas de la calle Brown,a las que el
mercurio ni por asomo pensaba en concederle el
brillo de estos tiempos.En el idioma canyengue de
las grandes ciudades se llamaban potreros, y los
picados jugados ahí plasmaron la habilidad innata de
tantos y tantos idolos de pibes como
nosotros,hambrientos de fantasía redonda y saltarina
y de sueños reos exagerados hasta el paroxismo.
Corrían los años sesenta cuando viví los últimos
coletazos de fiebre futbolera de entrecasa.Recuerdo
que había, como ahora,canchas auxiliares en los dos
clubes de mi pueblo chico,pero a la hora de
elegir, absolutamente todos nos inclinábamos por el
campito;tal vez por aquella razón inexplicable de
entender si no asumimos que cada uno tenia su
corazoncito y que costaba demasiado desprenderse de
esos arcos levantados con postes de sauce recién
cortado, que algunas veces hasta se prolongaban en
tiernos brotecitos verdes como corolario de la
evidente irregularidad de los maderos.
A la manera de las bandas de delincuentes,cada uno
de los carasucias con aspecto de
atorrante-fugado-del-aula tenía su propio apodo de
guerra.Surgen ahora los recuerdos vigentes del
Totón,de Pasasi,del Turi,de Largo,del Pili y de tantos
otros a los que la adultez mas o menos sensata
volvió a restituirle el nombre de pila que le afanó
el campito.
Dentro de las limitaciones que suele tener el
hombre en la etapa de su infancia mas tierna,se
exteriorizan a veces algunas iniciativas
aparentemente serias,como por ejemplo,formar un
pequeño club a la manera de los grandes :social y
recreativo,quizás sin conocer el verdadero sentido
de estos vocablos, pero percibiendo el halo de
bienestar vertido a rajatabla entre gambetas y
berrinches. Se contaban cuentos,algunos
inconcientes rendíamos culto a la rabona,y los
primeros vientos fuertes de agosto no podían pasar
sin llenar el cielo de la canchita con barriletes
sencillos que elevaban a las alturas los colores de
nuestros clubes favoritos,siempre con una gran
supremacía de los azules y los oros,por
supuesto,pero mi actual recato impide discutir el
tema en este momento. Esos barriletes,decía,una vez
me costaron hasta un reto del comisario,lo que para
un pibe de siete u ocho años significaba poco menos
que pisar el suelo de la cárcel con todo lo que ello
implica: terriblemente vergonzante si lo sumamos a la
nefasta consecuencia de ser llamado transgresor por
la familia y parte de la barra.
Mis amigos,hoy grandes y con hijos,deben estar
añorando los tímidos camotes que asábamos con
descaro en aquel hornito de ladrillos bayos
fabricado por nosotros mismos,detrás del arco que
daba al sur; especie de caldero lejano y
ordinario que calentaba las manos del pobre y
olvidado arquero,porque era invierno y porque por
sistema los partidos terminaban de noche , momento
del día en que emprendíamos retirada cuando alguna
madre se paraba firme en la vereda de baldosas
flojas y, haciendo bocina con las manos,comenzaba a
berrear llamándonos casi desde la otra cuadra.
Nadie que haya corrido entre los míseros potreros
podrá olvidar aquellos bravos partidos barrio contra
barrio,que se jugaban a muerte,sin arbitro y que
casi siempre terminaban antes de tiempo, en
antológicas roscas generadoras de bronca
insobornable que nos duraba varios días con sus
correspondientes noches;pero que el solo hecho de
compartir el tedio cotidiano de la escuela primaria
la carcomía hasta anularla.
Entre los límites inciertos de esas calles de
tierra interminables nadie soñaba todavía con
Maradona ni con Caniggia.En las laminas del Gráfico
de la epoca renacían cada semana El Tula
Curioni,Jota Jota y algunos pibes nuevos que
desperezaban sus lujos futbolísticos,como el Beto Alonso o Bochini. Párrafo aparte merecían los ídolos de los
clubes locales;que tiempo después descubriríamos que
eran como nosotros;que trabajaban en el campo,se
derretían en la fabrica o estudiaban duro entre
domingo y domingo de fútbol de la liga, cuando
enfervorizaban a su gente regalando habilidades
desde el otro lado del tejido.
Cada vez que paso por lo que fueron esos
potreros,edificados todos, hago esfuerzos por contar
todo lo que significaba el campito para un chico de
los 60,con toda la mística que trae aparejada una
pelota de futbol… el hacerse a la idea de que jugaba
en el monumental o la bombonera…
Pero solamente el hecho de haberse criado pateando una esfera de cualquier material en los solitarios baldios hoy
todos edificados,emociona… Y emociona sobremanera
si viene acompañado por una chillona música
escuchada en ese lugar con la radio “Spika”,simple y
chiquitita que costo el trabajo de tres meses de
vacaciones poder comprarla…
El dial esta falseado y un pedazo de hilo de algodón sostiene la tapa de las pilas , pero como pensar en tirarla si lleva implícito en el gabinete el rayón imperceptible que
formó un pelotazo de aquella dichosa numero cinco
bancada entre todos.
01 26th, 2006
Instrucciones para una buena estadía en El Cuartito:
1) Sentarse en sus mesas (o en las banquetas de la barra si se está con ganas), rodeado de posters de viejos jugadores, de títulos del mundo entre Hollyfield y Tyson.
2) Pedir moscato, una grande de muzza y unas cuantas porciones de Faina.
3) Comer y Beber al ritmo de la charla… ni muy rápido que no se disfrute, ni muy lento que se enfríe el queso.
4) Antes de retirarse, apurar un flan casero mixto.
5) Considerese agraciado…
Fuente :: http://www.guiaoleo.com.ar
01 25th, 2006
Estimados Argenautas, quiero compartir con ustedes mis 5 semanas en Argentina, tengo mucho para contar, mucho para compartir.
Tengo pensado hacer un programa de radio, pasando la musica que se escucha alla en estos momentos, contando anecdotas. espero tenerlo listo para el fin de semana.
De momento, tambien quiero recordar que si bien no he estado siguiendo mucho Argenautas he leido algunos quilombillos! y volviendo de Argentina puedo entender porque nos gusta el lio, pero lamentablemente no puedo aceptarlo.
Estoy muy contento de haber ido a Argentina pero tambien de haber vuelto a Canada…
Pronto mas novedades y fotos
01 20th, 2006
En estos días se estreno en España una serie “hispanoargentina” dirigida por Campanella (el de “El Hijo de la novai”) llamada “Vientos de Agua”. La serie realiza un paralelismo entre un Asturiano que emigra a principios del siglo XX desde Asturias a Argentina y un argentino que emigra hoy en dia a España.
La serie esta hecha en formato cien, los actores son fantasticos y el guion es espectacular.
La cadena que la puso en el aire en Espña le dio una gran publicidad (de hecho ha sido la produccion mas cara en la historia de la cadena), sin embargo, luego de tres capitulos, las mediciones de audiencia han sido nefastas y han pasado a la serie de los martes a las 22hs a los viernes a las 0:45hs (y no se sabe si la seguiran emitiendo).
Yo ya hable aqui de la infinita ignorancia y brutalidad del nativo iberico medio, de sus costumbres y de la calidad de la television local.
Hoy, ante lo ocurrido con la citada serie, pensaba hacer lo mismo pero, recordando que cuando lo hago siempre salta alguno diciendome que estuvo en España y que, parafraseando al asqueroso Neustadt, vio a todos los Españoles “rubios, altos y super educados”, me autocensuré, para no perder el tiempo en discusiones estériles.
Sin embargo, para mi sorpresa (grin), descubrí que hay algunos españoles cultos y que estos dicen cosas parecidas a las que digo yo, por lo que publicaré lo que dicen ellos, a ver con que me salen ahora. ![]()
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01 17th, 2006
Somos una familia argentina, que vive en USA, pero vamos a mudarnos a Vancouver, Canada.
Quisiera contactarme con alguien que viva alli.
Desde ya les agradezco mucho
01 11th, 2006
Otra instantanea de Buenos Aires que paso hoy…
01 10th, 2006
Carolina desde Alemania nos envio sus canciones que por distintos motivos quiere compartir con nosotros.
Pero mejor los dejo con sus propias palabras:
Subi un archivo zip para la radio, si te gusta, y te parece bien me gustaria compartirlo con los otros argenautas, solo despues que todo el mundo escuche la excelente radio que programo Miguel.
Lo mio es muchisimo mas humilde, solo es musica. Hay dos temas en inglés, porque me gustan y porque pienso que las unicas fronteras en la musica son mentales.
Ojala te guste, ojala les guste. Son esas canciones que a mi me miman el alma, tan simple como eso.
Un beso, espero que estes bien disfrutando del calor argentino, y no me refiero solo al clima.Saludos desde Alemania.
Carolina
01 8th, 2006
De las fotos que saque, se me ocurrio hacer este videito con alma de Tango.
01 8th, 2006
Imagino que muchos de ustedes saben que Viggo Mortensen (Lord of the Rings, A history of Violence) por una de esas vueltas de la vida vivio en Argentina cuando era joven… Una vez le preguntaron que cuadro de futbol le gustaba y dijo San Lorenzo, desde ahi lo han nombrado socio vitalicio del cuadro (tal vez sin que el lo sepa)
Pero esto ya es sublime… ayer fui al cine y leyendo una revista mientras me tomaba un rico cafe lei esto, que en teoria es una declaracion del sr Mortensen que dice: “Me Dolio que Huracan nos queme un bandera”
Simplemente Sublime!