Este articulo fue posteado un Sunday, February 26th, 2006 a las 10:53 am y pertenece a las categorias Blogs. , podes subscribirte al RSS 2.0 de los comentarios. , podes dejar un comentario, o trackbackear desde tu Blog.
“Las callecitas de Buenos Aires tienen ese no se que, viste?”
Camino lentamente blandamente tratando de revivir los gritos
que quedaron pegados en los grises baldosones del encuentro
en esos dias tremendos del reclamo y la furia
esos gritos que aun claman desde el reves del suelo
como tanidos de campanas latiendo bajo los pies.
Las callecitas de Buenos Aires con banderas desgarradas
y enlodadas pancartas hechas anicos.
Alguien dijo “solo los arboles tienen raices”
pero ahora se que estan creciendo plantas de iniquidad
ramas de desconsuelo
flores de vertigo y latido y que no dejan de crecer
regadas por las lagrimas, aderezadas de impotencia
abonadas de voces macilentas y ecos del infortunio
Las voces y el clamor!!!
Un gigantesco arbol de gritos que se aferran a las maderas
del tiempo.
Las callecitas de Buenos Aires manchadas de sangre y congoja
y no es la niebla sino los gases y no es la luz de la luna
sino destellos del fuego
de los estampidos y el horror.
Los cascos de caballos galopando entre siniestras miradas
entre sucias ordenes y zapatillas perdidas
manojos de cabellos arrastrados arrancados violentamente
sus cuerpos con toda la agonia derramada entre los adoquines.
Las callecitas de Buenos Aires llenas de vidrios rotos
de consignas brotando desde alguna hendidura de la memoria
donde los perros hambrientos aullan su soledad
donde la soledad aulla como ninos hambrientos
que les saquearon el futuro.
Madres entre cartones y mugre con que arropar a sus hijos
padres desesperados con las manos vacias y los ojos llenos
de dolor.
Y “las callecitas de Buenos Aires que tienen ese no se que,
viste?”
en este siglo apenas estrenado enterrando a sus chicos cada dia
como angeles de piel y huesos de ojos abiertos
hasta la conmiseracion
y es uno y otro y otro… y son tantos!!! Como los golpes detras
del pecho
como las callecitas de Buenos Aires que ya nunca podran andar
solo sus pequenos nombres injuriados gastados olvidados
cuando acababan de nacer.
ELENA CABREJAS
extraido del libro “Pais de vientre abierto”, ediciones Patagonia. Argentina, 2005.
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